viernes, 27 de noviembre de 2009

Una historia Sebácea

Tengo una oreja dentro de una oreja, o sea, que en estos momentos, tengo tres orejas y no por eso escucho mejor. Y no, no es adivinanza ni moraleja ni sentencia moral. Uno tiene que cuidarse de las pequeñas bolitas de grasa que salen en el cuerpo, sobre todo si esas bolitas comienzan a crecer y a crecer y a crecer hasta casi tener personalidad propia.

Un día desperté con una bolita de grasa en el lóbulo y la sentí como una hija,  como un miembro más de la familia, de inmediato la hice sentir cómoda y le procuré un ambiente cálido para su desarrollo. Y así, de esta forma, mi Bolita se emancipó (ignoro si se reprodujo), rozagante, fuerte y bien alimentada.

Tengo que admitir que, por un tiempo, compartimos cosas importantes. Pero fui ingenuo, mientras yo creía que estábamos construyendo algo, una relación quizá; mientras yo le confesaba mis planes más íntimos, o la fregaba con cremita, o ignoraba a todos los que me aconsejaban pincharme el lóbulo para apartarla de mí, mientras eso sucedía, ella se independizaba.

Ahora se, que los Quistes no tienen ni memoria ni palabra.Hace poco, de la nada, alcanzó una especie de mayoría de edad que evidenció su presencia. Antes era sólo percibida a través del tacto, desde hace unos días, como ya dije, tengo una oreja dentro de la oreja.

No puedo dormir de lado porque recostarme en ella es muy doloroso. Tampoco he podido ir al box porque no voy a dejar que cualquier pendejo la desmadre con un volado de derecha, peor aún, que se le ocurra aplicar la Maik Taison.

De hecho, quiero quedarme con ella.  No bajo estas condiciones porque eso tendría implicaciones serias, ya saben, pagar dos asientos en el transporte o dos boletos para el cine. Afortunadamente, el doc me dio unas pastillitas que funcionan de maravilla, pronto será tan pequeña como para sacarla y encriptarla sobre un grano de arroz que colgará en mi pecho.

Así de barbas.

3 comentarios:

.. Âtipicä Mäddië.. dijo...

y no la apartaras de tu lado.

Sonia dijo...

Vaya, me alegra saber que no soy la única que imagina amores digamos que poco convencionales:

http://soniaradom.blogspot.com/2009/09/son-las-cosas-del-querer.html

Pelot dijo...

Iuug.

Lo hice bien. Acabe la actualización.

Saludos.